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5.18.2009

Mario

No se puede sentir pena por la muerte de Mario. Ha muerto a los ochenta y ocho años, después de una década luchando contra el cáncer. Y después de una vida siendo. Siendo libre, siendo feliz y triste y melancólico. Después de una vida de defender la alegría con la obstinación del pesimista.

Siento pena por perder -la pena es egoísta- un amigo de copas, de tertulias en la Granada de los ochenta. De cigarros y vinos en La Tertulia o en el Planta Baja, de campañas anti-otan y campañas pro lo que fuera necesario.