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4.19.2009

Stravinsky



Escucha, presta atención. Surge sinuosa, casi en silencio. Se enrosca, se retuerze, trepa. Pincha aquí y allá. Puja, empuja. Pujante, pujando. Rompe cascarones y cortezas. Se desenvuelve en humedades inciertas, en atmósferas mohosas, en úteros oscuros y acogedores. Cálidos.

Grita, grita.

Se calla de nuevo.

Y surge.

Es la vida.