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2.27.2010

una bofetada al gusto del público

"La comisión de la fábrica metalúrgica de Transcaucasia declara que recientemente en nuestras oficinas el camarada Vladimir Vladimirovich hizo uso de la palabra, delante de los obreros, para leer su obra.

Al final de la lectura el camarada Maiakovski se dirigió a los obreros invitándoles a exponer sus impresiones y para analizar hasta qué punto habían entendido lo que había leído se propuso una votación que evidenciase la plena comprensión de la obra. Todos votaron menos uno, sin embargo, precisó que la poesía recitada por boca del propio autor se le figuró mucho más clara que cuando la había leído él. por su cuenta.

Había allí unos ochocientos obreros.

El que que no votó fue el que contó los votos."

Se llega a idéntico resultado sin utilizar referencias de este tipo, pero la burocracia también es literatura. ¡Y con mucha mayor divulgación que la nuestra!