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4.12.2010

La memoria es la vida


"Al desembocar en la carretera principal", escriben los dos americanos, "vimos a miles de hombres, harapientos y de aspecto famélico, en marcha hacia el Este, en formaciones disciplinadas. Estos hombres iban armados y tenían jefes que los encuadraban (....) Eran los deportados de Buchenwald, en marcha hacia el combate, mientras nuestros tanques los rebasaban a 50 kilómetros por hora...".

El deportado 44904, en el pecho el triángulo rojo estampado en negro con la letra "S" de Spanier, español, ese era yo, entre los jubilósos portadores de bazooka o panzerfaust.