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6.18.2010

josé


sí, josé era así. mantuve con él una discusión sobre el ateísmo. yo mantenía que si no los nombras, no los tienes en cuenta, no existen.

él me replicó que estaba argumentando la falacia de san ambrosio: si no nombras al demonio, no existe.

también me explicó que a dios lo inventó la muerte y la cobardía que nos atenaza inútilmente frente a ella. y que las mayúsculas, y las reglas gramaticales, son fascistas, porque marcan nuestro pensamiento y nuestra forma de expresarnos.

josé sabía que el compromiso es permanente y que a veces tendemos a olvidarlo en aras de falsos amigos.

no hay perdón, no hay olvido. pero sí puede haber reparación y justicia.

por un amigo.