Google+
Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relato. Mostrar todas las entradas

4.27.2011

apenas nueve folios

Esa es la extensión apróximada del discurso de Ana María Matute, la Matute, a la hora de agradecer la concesión del premio Cervantes. No ha necesitado más para resumirnos la historia, la pequeñita y la grande, de sus ochenta y cinco años de vida. De nuestros últimos ochenta y cinco años de vida.



Pero también ha contado la historia del proceso literario, del arte y la necesidad de inventar. De inventar historias "que continuarán". La literatura es la historia interminable. Nos ha contado, con la misma ironía con la que ha agradecido el premio a "esta anciana que no sabe escribir discursos", cómo se le quitó la tartamudez, debida al miedo, gracias a los bombardeos de la guerra civil: la que convirtió a los niños de entonces en "los niños asombrados" oblligados a ver cadáveres y hacer cola a por patatas.



En nueve folios ha rendido homenaje a unos cuantos, ha lanzado alguna pulla -ingenua, como ella- y, reivindicando a Cervantes no ha nombrado ni una vez al Quijote, sólo a las figuras que el Quijote se inventó. Sí, las que creó el Quijote; las Dulcineas y Dulcineos que todos hemos imaginado alguna vez. O de como hablar de la metaliteratura sin tecnicismos absurdos, como los de aquellos "estudiosos y minuciosos profesosres y escolares americanos" que le preguntaban por el "arzadú".



Por la fantasía, por el arzadú, por el derecho y la libertad de crear y de vivir. Porque la literatura es la vida, y, más aún, la felicidad en la vida ("¿porqué tenemos tanto miedo de esa palabra?"), por todas las ideas que nos ha dado la Matute durante toda su carrera. Por las historias de hadas crueles frente a lo políticamente correcto: créanselas "porque me las he inventado".

10.26.2008

pues eso, ¿quieres que rece para que tu también te mueras?


camino, 
otro cuento antifascista


la película habla de muchas cosas. para mí habla, sobre todo, de la anulación de la persona, de su eliminación ad maiorem gloria de una idea, de la idea. sea cual sea ésta.


10.10.2008

El tamaño sí importa

Y tanto que importa. Importa en la economía, importa en el sexo –que cada cual/cuala averigüe, indague en si mismo/a-. Pero, sobre todo, importa en la pasión.

En la pasión por leer. En la pasión por la literatura. Dejarte llevar por la vida de los otros y querer seguir sabiendo.

Seguir sabiendo y seguir querer creciendo con ellos. Con los personajes.

Ah, los personajes. Los únicos que pueden darnos, ofrecernos, una lectura de la vida –de la nuestra-. Al fin y al cabo, la literatura no es –entre otras cosas- sino evasión e interpretación (¿no hablamos de lo mismo?)

……………….

Por otra parte, algunos estudios de mercado en los ochenta y noventa pretendieron que, dada la vida que llevamos muchos de nosotras, trayectos breves o largos, pero siempre estresantes, en transportes publicos, colectivos, y tal, habría ahí un nicho de mercado para ¡el relato breve!. La ecuación era simple:

Viaje breve = relato breve = nos forramos, lo hemos encontrado

Esto se aplicó a todo lo escrito, los periódicos gratuitos no tenían texto apenas. Los libros de bolsillo estaban llenos de mediorelatos insulsos.

Gilipolleces. Por decirlo de alguna forma. La realidad es más tozuda que las ideologías. Entre Metro y Metro, entre Metro y autobús, lo que queremos es continuidad, seguir con la historia, con la nuestra y la de esos otros que somos nosotros también.

La gente, nosotros, quiere continuidad. Continuidad en los parques y en los tranvías, en el amor y más allá de la muerte. Queremos un relato. El Cuentacuentos nunca muere. Y el Cuentacuentos quiere historias largas, que nunca acaben. Que puedas retomar después de la batalla, del trabajo, del sexo. Quiere personajes a los que acudir después de una pérdida o antes de salir del metro de Tribunal.

El Cuentacuentos quiere historias que seguir.

Pdta.: la historia no acaba nunca, Homero sigue contándonos el cuento de un tipo que empezó a viajar por una tipa.